lunes, 7 de marzo de 2016

7 Marzo 2016 - La que sea vecina...

7 de Marzo - La que sea vecina

Hola! Casi nueve meses después estoy por estos lares de nuevo.  Es pereza todo, muchas veces digo 'uhm, hoy voy a sacar el blog de la buhardilla, que debe de estar lleno de polvo', pero al final, cuando no es una cosa es otra, y nunca lo hago.

Qué tiene de especial el día de hoy, pues que está muy nublado, tanto que son las doce del mediodia y tenemos las luces del salón encendidas, y más especial todavía es que está lloviendo!! Sí, así como lo leeis! Lloviendo!

Si no recuerdo mal, la última vez que llovió un poco en 'condiciones', fue en Noviembre, creo que el 23 de ese mes, lo recuerdo porque ese día llegaba familia a pasar unos dias, y cayó una tromba de agua, pero no duró dos minutos... y desde entonces, ha lloviznado un par de veces y no nos hemos enterado porque ha sido de madrugada, pero bueno, vivimos en una zona de humedales, así que afortunadamente, nuestras plantas y árboles no sufren en exceso la falta de lluvia ya que hay mucha humedad en la zona, pero es verdad que de vez en cuando viene bien una buena 'ducha' que se moje todo bien mojado.

Y claro, con el tiempecito que tenemos, nada mejor que recuperar el blog.  Que de no ser por el tiempo, ahora estaríamos en la huerta o haciendo alguna cosa en alguna parte de la casa, siempre fuera, pues dentro está todo hecho y requetehecho hace mucho tiempo, asi que la mayor parte dia solemos estar haciendo cosas fuera de la casa.   Y es que lo dije en un principio, cuanto más grande, más trabajo, y uno no termina nunca, y cuando queramos terminar con todo, tendremos que empezar de nuevo por el principio!


Ya llevamos 14 meses viviendo en esta casa, la verdad es que estamos muy contentos, nos hemos acostumbrado a estar solos, pues aunque en nuestra calle hay 17 casas, sólo 5 vivimos todo el año, el resto son 'segundas casas' para el verano, fin de semana, o para cuando se tuerza.  Y de los 5 que vivimos aquí todo el año, unos están en una punta de la calle y los otros en la otra punta, y nosotros felizmente en el medio.  Aislados.

Aunque ahora, ya en Marzo, si nos concentramos en la punta derecha, que va hacia el rio, tenemos un poco más de movimiento, la pareja de jubilados alemanes del final de la calle, llegaron la semana pasada, suelen venir a primeros de Marzo y se quedan hasta Junio, y ya no vuelven más.   Como ellos no hablan Español ni Inglés, y nosotros no hablamos Alemán, la relación es nula, Aunque nos vemos todos los días al sacar a Olly (el perro), pasamos por delante de su casita, y siempre suelen estar fuera arreglando el jardín o tomando el sol, y siempre nos saludamos con un Hola! y un Adiós! y nada más, pues nuestras dotes de la lengua alemana, no dan para más.

Un par de casitas hacia adelante, ahora está ocupada por una señora de nacionalidad Holandesa.  Muy maja ella, pero más de lo mismo, yo de Holandés, poquito, si me apuras, te digo Stroopwaffle, y ya es mucho (por cierto, que ricos que están!!, el otro día con unos amigos holandeses fuimos a Jávea y paramos en un supermercado Holandés y compramos varios paquetes de Stroopwaffles!) - nos saludamos amablemente con un Hola or un Hello, y ella hace carantoñas a Olly y Adios!, esta señora viene varias veces al año, se está una temporada y luego se marcha.

No es que sea cotilla, pero a veces me gustaría saber un poco más sobre los vecinos, pero es que si no fuera por el idioma, supongo que tendriamos mejor relación, pero el idioma para mucho, y con gestos uno no puede hacer preguntas muchas...

Hay otras dos casas en la colina, tengo entendido que son tambien de Holandeses, y vienen y van, aunque no los conozco, a veces veo coches aparcados fuera, pero no se si son de ellos, o es gente que va a visitar el parque natural y aparcan ahí, y aunque suelo ver gente subir y bajar, no sé si siempre son los mismos o no, pero vamos, que vienen muy poco.

La última casa de la calle son autóctonos, y aunque no viven allí, vienen casi todos los días a atender las naranjas, tienen muchos naranjos y un cartelito fuera que dice 'Naranjas a 6 euros la caja de 20 kilos'.  Hablamos alguna vez, pero pocas, pues aunque estén en la casa y yo pase por al lado todos los dias, tienen un patio frontal muy grande y aunque nos veamos, nos saludamos con la mano en alza, pues hay mucha distancia como para entablar una conversación.

Y justo al lado de estos, viven Ana y Bruno.  Bueno, yo diría que vive Ana sola, pues Bruno nunca está,  A Ana la veo todos los dias, ella es Alemana, y Bruno es Francés y bombero, parece que él trabaja fuera (en otro país) y viene de vez en cuando.  Ana vive aquí todo el año, asi que nos vemos mucho, y hace unos días, por mi cumple, nos invitó a desayunar en su casa para ver la salida del sol, vive en lo más alto de la montaña y por lo tanto las vistas son increíbles, y sentados en la terraza desayunamos viendo salir al sol, fué un momento espectacular, la primera vez que ví una salida del sol fué en Mykonos (Grecia) en 1991, y ahora, 25 años después, veo otra!

La casa de Ana es peculiar, como está en lo más alto de la montaña, tiene unas escaleras que dá vértigo nada más verlas, con 160 escalones para llegar a la casa.  Me quemaban los músculos de las piernas, creo que el músculo recto anterior se llama, no lo recuerdo bien, arrghh que daño!! y eso que te quedas sin aliento unos minutos al llegar arriba!  Claro que la Ana subía tan feliz, supongo que de lo acostumbrada que está, además son escalones desiguales, unos mas altos que otros y no hay barandillas para subir.   La bajada ya otro cantar, al no haber barandilla y ser los escalones desiguales y encima super inclinados, que apenas hay espacio para poner el pie, uno no puede evitar el santiguarse al bajar, pues un mal pie y acabas en el otro mundo en un abrir y cerrar de ojos.

Ahora bien, las vistas, como ya he dicho, merecen la pena.  Tambien pienso que es un buen lugar para vivir, tus amigos no vendrían a darte la lata, sabiendo que tienen que subir esas escaleras (... y después bajarlas!).

Aunque tambien tengo que decir, que en la parte de atrás tienen un camino,  que sube hacia la casa,pero no sube HASTA la casa, sino que sube hacia la mitad de la casa, y luego tienes que subir la otra mitad por la escalera.  La rampa de este camino, está encima, tan inclinado que te dan ganas de escalarlo, yo fijo que no subo el coche por ahí ni aunque me paguen millones, pero el otro día, y por primera vez, ví al padre de Ana, de edad avanzada, con su 4x4 subiendo por ahí sin esfuerzo alguno, no quiero pensar como lo bajará con el coche, prefiero no pensarlo.

Y cómo suben la compra? Pues aquí está el truco, tienen una especie de 'ascensor' que te sube por la escalera, de esos que suelen anunciar en la tele para que los ancianos puedan subir las escaleras dentro de sus casas, bueno, una cosa así, un poco más industrial, el otro día por fín lo ví en funcionamiento, creo que la madre de Ana, bajaba montada en él, bajaba de pié, sólo le faltaba saludar como el Papa, pues es a lo que me recuerda, al ir de pie y agarrada a una barra lateral que hay.  Aunque hay que tener una bendita paciencia para usar eso pues vá más lento que un funcionario y si tienes que salir, hay que planearlo con tiempo!

Ana dice que ella no lo usa, y sube y baja como si nada, no tiene paciencia con el 'ascensor' o 'montacargas', aunque lo suele usar para subir y bajar cosas de peso.

Volviendo a los vecinos, y para terminar la parte derecha, tenemos a Juan y Angeles, autóctonos tambien, pero vivieron en París la módica cantidad de 45 años y ahora ya retirados volvieron a España, aunque viven en el pueblo, suelen venir casi todos los dias aquí, y se pasan unas horas al sol, y arreglando los jardines y huertos, son muy buena gente, y nos vemos mucho, ya que son los vecinos más cercanos que tenemos.  Hacemos mucho trueque con ellos, toma pomelos, dame naranjas, toma pimientos, dame nueces, almendras o platanos, y asi andamos....

Juan es, o era, carpintero/ebanista, y nos ha dejado todo tipo de máquinas para ir haciendo las cosas que teníamos que hacer en casa y nos ha venido muy bien todo porque de andar con una simple sierra, no habriamos terminado nunca.... sobre Mayo se vienen a vivir aqui hasta Octubre o Noviembre que se van a la casa del pueblo.

Y ahora ya estamos nosotros, en el medio de la calle.  Detras nuestra hay 5 casas, ninguna habitada todo el año, Las dos de arriba del todo (montaña), son de familias inglesas, jóvenes, unos con hijos y los otros sin hijos, vienen de vez en cuando, vacaciones, verano, half-terms, etc.

Las dos de más abajo son de familias de la zona tambien, y más de lo mismo, suelen venir muy de vez en cuando a pasar el dia principalmente, casi nunca duermen aquí.



Y luego está la casa que está por encima nuestra, de Marina, Vicenta y Jose, aunque no viven aqui tampoco, Jose suele venir todos los dias a atender la huerta y las gallinas, y suelen venir los Domingos a pasar el dia, aunque nunca duermen aquí.





Con Jose tenemos muy buena relación y nos vemos casi todos los dias, la mitad de su huerta nos lo comemos nosotros, ahora berenjenas, luego habas, luego tomates, naranjas, mandarinas, etc,

Continuando por el lado izquierdo de nuestra casa, hay 4 casas, Alejandro, su mujer y niños suelen venir de vez en cuando, aunque sobre Junio se vienen a vivir permanentemente hasta que empieza el colegio otra vez.



Luego está Juan y familia, que viven aqui todo el año con sus padres e hijos, muy buena gente.  Y al lado hay una señora mayor, Ruth, de Alemania, que vive sola y tambien todo el año, y que habla español más bien que yo!! Un  encanto de mujer.




Al lado de Ruth vive Antonio y familia, tambien todo el año.  Y estos ya son los últimos de la calle, o mejor dicho, los primeros según entras en la calle.

Es una calle sin salida, y en teoría no es ni siquiera una calle pues ni está asfaltada, ni la calle tiene nombre, ni las casas tienen número, ni hay alumbrado público, así que en invierno, cuando oscurece, está todo super negro, no se vé ni torta, y cuando vienen visitas, tenemos que sacar las antorchas y acompañarlos al parking.

Casi todos los vecinos, tenemos o gatos, o perros, o los dos! Entrando en la calle, los 4 perros de Antonio empiezan a ladrar, sobre todo si es de noche, durante el día no suelen ladrar, y son 3 pastores alemanes y 1 que debe ser mezcla de Mastín con San Martín, que impone al verlo, parece un caballo, dan miedo los 4, sobre todo por las noches, aunque luego son super mansos, o por lo menos conmigo, que me conocen!

Acto seguido, al oir los ladridos de los perros de Antonio, los perros de Juan se unen tambien, que son otros 4 y tambien pastores alemanes todos, y luego se asocian los perros de Alejandro, y finalmente Olly, el nuestro, y entre los 12 perros, montan un escándalo, que a nadie se le ocurriría venir a esta calle a robar una vez oscurece.

Tambien hay varios gatos en la calle, es un desmadre, a veces no se si doy de comer a los 4 mios, o a los 10 de la calle, porque aqui viene todo el mundo a comer, el trueque se extiende a los animales tambien!

En fin, que los vecinos siempre son una parte importante de tu día a día, siempre viene bien llevarte bien con todo el vecindario, nunca se sabe cuando los vas a necesitar, lo mismo tú a ellos, que ellos a tí.  Ya nos hemos pedido prestado muchas cosas en el tiempo que llevamos aqui, dejame la radial, o prestame la manguera a presión, o toma esto y dame lo otro, y asi andamos, la verdad es que no nos podemos quejar.




Ahora queremos 'asfaltar' la calle, en realidad se trata de 'arenar' la calle, es un camino, pero con el tiempo se van abriendo 'hoyos', y cada vecino sale a su trozo de calle y trata de taparlos como mejor se puede, y cada 2 o 3 años, entre todos, ponemos 10 o 20 euros y compramos arena, afortunadamente, el Ayuntamiento nos pone gratis el camión y los operarios, siempre y cuando nosotros compremos la arena, y como nos parece bien el plan, ahora estamos en ello, pero estamos esperando pues ahora en Marzo vienen más vecinos y podemos juntar más pasta.







Y es que al vivir dentro de una zona protegida y un parque natural, ni nosotros, ni el Ayuntamiento podemos hacer ciertas cosas, ya que chocaría con el entorno, (depende lo que hagas, claro), entonces ni aún pidiendo permiso, te dejan hacer nada, por lo tanto, la zona está muy salvaje, mezclándose con el parque natural.  Y es que no todo los españoles pueden vivir dentro de una zona protegida, de ahí que ni siquiera tengamos alumbrado público, nombre en la calle, ni número en las casas, que el cartero no reparta a esta calle, y ni siquiera tenemos linea de teléfono.... al menos tenemos agua potable y luz de la red!

Y nada, vamos a acercarnos a ver si compramos un par de gallinas, que ésta última semana se nos han muerto dos, una ahogada en el tanque de los patos, ya es la segunda que se ahoga, y la otra estaba muerta debajo de un palet, se quedaría atrapada o quéseyó! De las cinco gallinas originales que nos dejaron los dueños al comprar la casa hace 14 meses, ya no queda ninguna.  Pero bueno, así es la vida, un día están de maravilla, y al día siguiente se mueren....  y para que George, el gallo, no esté muy solo, aunque ahora sólo queda una gallina gris, muy guapa ella.
 
A saber con qué volveremos a casa hoy!!

Chao!































3 comentarios:

  1. Ya voy haciéndome una idea de tu vecindario jejeje y mola. Un besazo, qué envidia pareja.

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  2. Ya veo q está todo muy bien explicado,ya estoy enterada de todo jajaja.

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