jueves, 31 de diciembre de 1992

31 Diciembre 1992 - Resumen de 1992

1992

Es una cuestión psicológica, claro está. Una vez llega el Año Nuevo, nos proponemos de todo, y tenemos la certeza absoluta de que 'esta vez, lo consigo'. Es una época de cambio para todos, escribimos nuestras metas, o comemos las uvas el dia 31 pidiendo todo tipo de deseos, muchos de ellos inalcanzables, pero puestos a pedir... en fin, las resoluciones de Año Nuevo.

Cuáles son las tuyas? Perder peso? Dejar de fumar? Que te toque la lotería? - lógicamente si el año que viene sigues teniendo las mismas resoluciones que éste, es sólo porque no has planificado las cosas bien. Una resolución es una meta, y una meta necesita ser planeada y accionada, vamos, que casi que te tienes que sentar y hacer un esquema, de cómo empezar, como llevarlo y como terminarlo, y la mayoría de nosotros, no lo hacemos así, confundimos 'metas' con 'deseos'. Un deseo no conlleva planificación, es simplemente un pensamiento. El típico 'me gustaría dejar de fumar' es un deseo. El ir al médico para que te dé tratamientos para dejar de fumar, es una acción. Así que si deseas una cosa y la accionas, llegarás a la meta. Entonces se te cumple una resolución.

Vaya rollo verdad? Pues bueno, me he puesto dos metas para el 92, una es encontrar un trabajo que me guste, o que al menos no me 'maltraten' y segundo, estudiar inglés, aunque sea por mi cuenta, pues desde Junio del 90, no he vuelto a ir a clase, aunque estudio en casa y estoy aprendiendo bastante por mi cuenta, pero me cuesta más hablarlo, porque estoy todo el dia con gente que habla español y así no voy a aprender inglés nunca.

Mercado de Portobello Road, Londres
He salido por la zona de Portobello Road, es muy conocida porque hay un mercadillo, el más famoso de Londres, junto con el mercado de Camden Town, aunque son bastante diferentes en sí, el de Portobello, está lleno de antiguedades, y muchos restaurantes con comida buenísima, al final de la calle, es donde está la comida y a última hora del día, cuando van a cerrar el mercado, venden todo a 1 libra y me suelo llevar comida a casa, que me dure 3 o 4 dias, pero ahora que vivo con Marcello y tengo (digamoslo así) otro nivel, no hace falta que compre mucho, pues Marcello me cocina muchas veces, cuando no se lo trae del restaurante donde trabaja! El mercadillo termina en su zona mas extravagante, y todo allí es de segunda mano, ropa, muebles, etc. Me paso las horas perdido en ese 'rastro'.

Hay un restaurante que se llama 'Mesón Doña Ana'. Uhm.. tiene buena pinta. He entrado y he pedido trabajo, me han dicho que sólo necesitaban una persona para trabajar lavando platos. Me ha enseñado la cocina y me ha dicho que hay mucho curro, y que tendría que trabajar duro, que algunos momentos estaría solo y que en otros (cuando el restaurante está mas lleno), trabajaría con otra persona.

Empiezo mañana! Wow! Y puedo ir andando, ya que vivo muy cerca de Portobello Road. Al menos me ahorro un buen dineral en transporte.

Mi primer día no fué mal, había un chico en la cocina llamado Sasa (Yoguslavo, de Sarajevo), habla muy bien español y eso que no ha ido nunca a clase, pero como lleva 3 años trabajando en ese restaurante, ha ido cogiendo oído y se defiende muy bien, tiene un español muy de calle, como 'que pasa tío!) y cosas así, me resulta muy gracioso hablarle en español. Está estudiando Politica en Londres y se paga los estudios trabajando de lavaplatos. Nos hemos reido mucho y nos hemos caído muy bien.

Enrique, el cocinero, es muy majete, gallego. Aunque también es un pasota. Hay varios 'jefes' ya que el restaurante abre todo el dia, toda la semana, tiene dos plantas y se llena a tope todas las noches, y es de tapas, así que todo es muy rapido, las tapas se calientan en la cocina en los micro-ondas, Enrique, prepara las ensaladas, y demás temprano antes de abrir y así para cuando abrimos está todo preparado, aunque hay cosas, como los calamares, que los hace al momento. Tambien hay Garbanzos!! pero eso los hace la dueña del restaurante en su casa (supongo), ya que en nuestra cocina no los he visto hacer.

Resulta que hay 3 restaurantes, 'Mesón Doña Ana' es donde yo trabajo. 'Mesón Don Felipe' está en la zona de Waterloo y el 'Mesón Don Julián', está en la zona de Fulham. Los dueños son Ana y Felipe (Philip es inglés) y el hijo se llama Julián. No hay trucos.

Somos muchos los camareros que trabajamos alli, en varios turnos, todos españoles. De diferentes partes de España. Aunque el restaurante está siempre muy lleno, tenemos tiempo de hacer tonterias, nos ponemos a bailar sevillanas o a hacer el tonto, cuando nos aburrimos, si nos piden albóndigas, les damos croquetas, y no se enteran, eso sí, si viene una mesa de españoles, les damos siempre lo que piden... aunque no queremos españoles en nuestro restaurante porque tienen mala fama, no dejan propina nunca y dejan la mesa enguarrada completamente y luego no hacen mas que pedir pan, agua y todo lo que sea gratis. Preferimos americanos y alemanes, que te dejan buena propia, aunque los ingleses también te dejan propinas. Y al final del día los repartimos entre los camareros y los lavaplatos, Enrique no se lleva nada porque tiene un sueldo decente, nosotros cobramos muy poco £15 (libras) por turno de 8 horas. Que son como 500 pesetas (1992) al cambio por un turno de 8 horas! Pero bueno, al menos nos daban buenas propinas.

Los jefes eran muy majos todos, Luisa estaba como una sota, hacía el chorra más que nosotros, que ya es decir, vivía cerca en la misma calle de Portobello con su marido y su hija. También estaba Santiago y Lola, que eran pareja, y llevaban el restaurante con Luisa, los tres.

Por las noches, al cerrar el restaurante, después de medianoche, siempre nos ibamos a alguna fiesta en casa de alguien, cuando no era aquí, era allá y siempre íbamos de fiesta en fiesta, ya fuera Lunes, Jueves o Sábado. Muchas veces teníamos el turno de mañana y nos ibamos directos de la fiesta a trabajar, sin ducharnos ni nada, nos tomábamos unos cuantos cafés bien cargados y a currar. Aunque si no había mucho curro, nos metíamos en la bodega y echábamos una cabezadita. Hasta que empezaron a 'faltar' botellas de buen vino de la bodega y nos pusieron una verja con candado.

Gente se iba yendo o cambiando de trabajo y otros venían nuevos, fuera lo que fuera siempre estábamos en contacto y si íbamos a una fiesta, éramos 40 los que nos juntábamos entre unos y otros.

Conocí dos chicas de San Adrián (una se quedó embarazada con el camarero del bar de enfre nuestra, qué escándalo dirían en España, pero aquí nadie dijo nada. Y qué? Pasa algo?
Es lo que mola de Londres, aquí nadie te juzga, da lo mismo que vayas vestido de rosa como si vas desnudo o lleves lo que lleves o seas quien seas, cada cual a su bola. No hay cotilleos. Conocí a mucha gente, Mariví empezó a salir más conmigo y se venía a algunas de nuestras fiestas que hacíamos.

En Abril (Semana Santa) me fuí a Pamplona unos dias, ya que no iba desde que fui en tren con Reme y su nene en Agosto del pasado año. Para entonces, yo llevaba el pelo ya muy largo, lo menos haría año y medio que no me lo cortaba y llevaba coleta. La gente en Pamplona se me quedaba mirando descaradamente por que llevaba coleta, yo les miraba para atrás y les sacaba la lengua.... ya ves... que bien me lo pasaba.

Estando allí, me dió por cortarme el pelo. Todo el mundo me dijo que estaba más guapo con el pelo corto y yo me lo creí pues nunca más me lo volví a dejar largo!

Marcello, yo e Isabel
De vuelta a Londres, me llevé un pequeño disgusto. Isabel se marchaba para España, pues le habían llamado de Barcelona para trabajar en las Olimpiadas y como iban a empezar ya pronto, tenía que irse. Como habla Español, Frances, Inglés y Catalán, encontró un curro con ellos.







Mariluz y yo en Hyde Park
Unos dias antes de marcharse, Isabel me presentó a una amiga suya, Mariluz, que me cayó muy bien, y empezamos a salir Mariluz y yo bastante a menudo. Tenía miedo a las tormentas y cada vez que había tormenta me tenía que ir a su casa y dormir con ella. Tenía una habitación que lo menos tendria 50 metros cuadrados, era enormeeeeeeeeeee!

En Abril, Sasa no estaba más contento, pues en aquellos momentos estaba Yugoslavia en plena guerra y Sarajevo (su ciudad) habia sido 'muy' bombardeada. Más de 12,000 personas murieron y entre ellos conocidos de Sasa, y sus abuelos también. Y la ciudad había disminuido dramáticamente su población, mucha gente incluido su familia se había ido de la ciudad y las lineas de teléfono no funcionaban, así que no podía ponerse en contacto con su famila y saber cómo estaban y era una situación muy angustiosa.

Sasa estuvo un tiempo de baja, con stress, y al restaurante vino un chico brasileño a suplantarle mientras Sasa se recuperaba, Alejandro se llamaba (era gay), era muy majo, y estaba todo el dia haciendo el chorra, un dia se puso malo también y fué al médico y de médico al hospital, y así estuvo varios dias, sino semanas, que al final tenía que trabajar yo sólo. Otras veces que yo libraba, tenía que trabajar por Alejandro, pues él estaba enfermo. Un dia, me enteré que Alejandro se había tirado desde la ventana del hospital, y se mató, por lo visto le habían diasnogticado que tenía el HIV y por alguna razón, se metió en el baño del hospital y se tiró por la ventana. Hubo una temporada que estuvimos todos de bajón. Sasa, con el tiempo se recuperó y volvió al trabajo. Había conseguido saber de su familia y estaban todos bien, aunque con mucho miedo. A través de Sasa, conocí a Olivera, su mejor amiga, también yoguslava, y también de Sarajevo (Bosnia), y también hubo más gente que conocí a través de Sasa, que provenían también de diferentes partes de yugoslavia, Bosnia, Serbia, Montenegro, Croacia y hasta de Kosovo, y allí estabamos todos mezclados de fiesta en fiesta, y en cambio en Yugoslavia se estaban matando unos a otros.

En casa con Marcello todo iba de maravilla. Con el tiempo, Marcello me contó que tenía novio, se llamaba Alex y vivía en Canada. Aunque era de Arabia Saudita originalmente. La familia tenía mucho dinero, y tenían un piso en el centro de Londres, que es donde vivíamos nosotros. Alex, se lo dejó a Marcello para que lo 'cuidara' y Marcello, me alquiló a mí una habitación, así se ganaba un dinero extra, Alex al final se enteró, pero la familia de Alex siempre pensó que el piso de Londres estaba 'vacio'.

Un día me levanto, y voy a la cocina y me encuentro a un hombre viejo sentado en el suelo de rodillas encima de una alfombra (que no era nuestra) y rezando. Yo pensé que estaba soñando. Qué hace este hombre en mi casa? - Marcello se había marchado a currar, así que tampoco se me ocurrió decirle nada al hombre y me encerré en mi habitación. Después de un rato oí la puerta cerrarse y miré por la ventana y por las vestimentas, parecía árabe. Así que llamé a Marcello al trabajo y le dije que había un hombre en nuestra casa. Marcello asumió que era el padre de Alex. Y no supimos que hacer, al final Marcello llamó a Alex a Canadá y le dijo lo que pasaba y por lo visto, Alex ya le había dicho a su padre que estábamos viviendo allí, sólo que no se le ocurrió avisarnos a nosotros.

Sacamos las cosas de la habitación de Marcello, y las metimos en la habitación pequeña que utilizábamos como 'laboratorio' para rebelar fotos y así el padre de Alex se pudo quedar a dormir en 'su cama' y en 'su casa'. No estuvo muchos dias, y no coincidimos mucho, pero resultó ser un tipo majo.

Alex también solía venir de vez en cuando desde Canadá, aunque a mí no es que me cayera muy bien, era un tipo muy raro, todo hay que decirlo.

Con Marcello todo bien, de vez en cuando ibamos a casa de Adriana y Daniel a cenar o pasar el rato, a veces me iba yo solo y pasaba con ellos la tarde. Siempre acababamos jugando a las cartas, hasta las tantas.

Yo tenía mis libros de Inglés para seguir estudiando, pues con los horarios que tenía en el trabajo, unos dias de mañana y otros de tarde, cuando no te los cambiaban así porque sí, así que poco podría ir yo a clases, y para pagar y perder el dinero, mejor estudiaba en casa, de todas formas me gustaba mucho ver 'Home & Away' y 'Neighbours' y ponía siempre los subtítulos, así podía ir leyendo y me enteraba mejor.

En 'Casa Marcello', se puede ver a Fluffy encima del tanque
Elena, la hermana de Marcello, vivía en un piso ella sola, pero por razones que no vienen a cuento, tuvo que dejar el piso y se vino a vivir con nosotros, a la habitación pequeña, con sus gatos, Michael y Fluffy. Estábamos más entretenidos, los tres en casita, lo pasábamos en grande. Marcello no fumaba así que no le hacía mucha gracia si yo fumaba en casa, así que me tenía que abrir la ventana y sentarme en el bordillo de la ventana a fumar, pero con Elena, que fumaba más que yo, Marcello al final tuvo que desistir y al final fumábamos en casa normal y corrientemente, mientras veíamos la tele.

Salvatore (Italiano) y Edmundo (Argentino), amigos de Marcello, venían a casa muy a menudo, y saliamos juntos de vez en cuando, Salvatore era un encanto y nos reíamos mucho con él, era 'artista' (pintor) y pintaba y hacía esculturas, aunque no estaba teniendo mucha suerte y también trabajaba de camarero en un restaurante de lujo para ir tirando. Edmundo era psicólogo.

Llegó el verano y todo corría normalmente, seguía encantando con el trabajo y las fiestas, estaba super agusto en casa con Marcello y familia y tenía amigos por todas partes, de vez en cuando venía Reme y su nene o Susana de Watford (que para entonces ya tenía novio inglés) y salíamos todos juntos a patinar sobre hielo o comer o cenar fuera.

Dani, Marcello, yo, Mariluz, Marina, Adriana y Eric
En Julio Daniel (hermano de Marcello) alquiló un garaje, en los bajos de un puente, por donde pasaban los trenes, una nave bien grande, quería probar suerte como mecánico, ya que no tenía trabajo fijo y había trabajado en miles de sitios. Entre todos intentamos acondicionar el garaje, pintandolo con cal blanca, y haciendo alguna chapuza, hasta Mariluz vino a ayudarnos, en un principio parecía que el garaje iría viento en popa, pero no resultó ser así y al final se tuvo que cerrar.



Yo en Mykonos, Grecia, 1992
En Agosto Marcello, Elena, Salvatore, Edmundo y yo nos fuimos 3 semanas a Grecia, en un principio sólo compramos el vuelo con la Olympic Airlines y luego ya se vería que haríamos al llegar. Volamos a Atenas, y de allí fuimos al puerto de El Pireo, y alli encontramos un barco que nos llevaría a la isla de Mykonos. Mientras esperábamos al barco, estuvimos en un bar jugando a las cartas como 4 o 5 horas, en el barco todo bien, un mini-crucero de casi 8 horas, parábamos de vez en cuando en alguna isla en el recorrido para que se bajara o subiera gente, y al final cuando llegamos a Mykonos, nada más bajar del barco, se te avalanchaba gente con unas carpetas con fotos de sus casas o sus hoteles, y eran muy baratos, escogimos uno que nos gustó bastante, y nos llevaron allí en una furgoneta, estaba muy bien, y nada mas salir de nuestra casita, estabas en la playa. Una maravilla. Durante esas 3 semanas, cambiamos de hoteles como 5 veces, ya que ibamos a diferentes playas todos los dias, y como era todo tan barato, comíamos, cenábamos y hasta desayunábamos fuera todos los dias.


Elena y yo en Mykonos, Grecia, 1992

Edmundo se fué en una semana y menos mal, pues tuve una discusión muy grande con él, pues él había estado con anterioridad en Mykonos más veces y se pasaba todo el dia como si fuera nuestro guía, 'vamos que en 3 minutos sale el autobús', 'y ahora vamos allí a ver una cosa que a mí me gustó mucho la primera vez que lo ví' y 'tenemos que estar allí a las 3 de la tarde' y así nos tenía todo el día, no había forma de relajarnos, pues estábamos de vacaciones pero parecía que estábamos de vacaciones con un Tour, y con la hora pegada al culo todo el día, así que discutí con él y ese día dejamos de hablarnos. Aunque lo único que dije fué que estaba de vacaciones y que queria ir a los sitios con tiempo y relajado y estar el tiempo que quisiera y en fín, pasarlo bien.

Edmundo se marchó porque tenía que currar, o eso me dijeron a mí, a lo mejor es que se fué porque no quería estar más conmigo o con nosotros, pues todos me dieron la razón a mí, incluso su novio Salvatore. Una vez que se marchó, ya era otro rollo, hacíamos lo que nos daba la gana todo el dia y sin prisas y en plan tranquilo y relajado.

En el barco rumbo a Atenas

Un día decidimos irnos a Santorini por cambiar de aires y pasar allí unos dias, fuimos en catamarán, mucho más rapido y tardamos unas 3 horas en llegar, buscamos alojamiento en el mismo plan que en Mykonos y nos fuimos a dar vueltas y cenar, a mí no me gustó mucho, la verdad, es una isla volcánica y las vistas son impresionantes, pero no había arena, estaba llena de 'grava' negra, y en fin... no sí si estuvimos dos dias, porque nos aburrimos y volvimos a Mykonos. Es que allí había mucha marcha, y salíamos de juerga todos los dias, hasta Elena tuvo un romance de verano. Las puestas de sol en Mykonos eran de película.

En uno de los hotelitos donde nos quedamos, se rodó la película 'Shirley Valentine', y el restaurante y bar tenian las paredes llenas de fotos del rodaje. Cuántas veces he visto yo esa película! Que buena!!

Marcello se volvió a Londres también porque tenía que currar, así que nos quedamos los tres sólos, y nos cambiamos de playa y de hotel nuevamente. El resto de las vacaciones fueron estupendas, íbamos a la playa nudista gay de SuperParadise, aunque había que andar un buen rato, a no ser que cojieras una barquita que te llevara hasta allí.

A Mykonos tengo que volver yo. Siempre decimos que 'volveremos' al mismo sitio cuando vamos de vacaciones pero muy pocas veces lo hacemos. Las islas griegas y Atenas me gustaron mucho. Los pelicanos por las calles a todas horas no es algo a lo que yo esté acostumbrado a ver. Al igual que cuando llegué a Londres y veía zorros por las calles a toda horas y por todas partes (por las noches, claro, o muy temprano por las mañanas) y hoy en día estoy tan acostumbrado a verlos, que ya no me sorprenden.

O las gaviotas en este país... son más grandes que los patos! Y de los cuervos no te cuento, a veces me dan miedo, casi parecen avestruces!

En los últimos dias de playa en Grecia, estuve haciendo snorkelling y ví muchos peces, tipo Nemo, y los iba metiendo en un botella de agua mineral, también vi cojí muchas estrellas de mar y muchos erizos de mar, así como caracolas y varios otros peces tropicales, para llevarmelos a Londres y meterlos en la pecera de peces tropicales que teníamos en casa.

Durante nuestra estancia en Mykonos, en una de las playas conocimos una chica inglesa que encima trabajaba de guardia de aduanas en el aeropuerto, así que un día hablando con ella le pregunté si podía llevar peces y me dijo que no, que estaba prohibido. Yo me llevé la botella entera de peces y cosas, aunque un buen agujero tuve que hacer para meter todo los bichos, la chica me vió la botella, pero no dijo nada. Fuimos en avión a Atenas y de allí cojimos otro avión a Londres. Algunos bichos se murieron en el camino pero la mayoria sobrevivieron y los metimos en la pecera y todos vivieron felices y comieron perdices... Teníamos dos caballitos de mar, uno negro y otro amarillo también, aunque era un coñazo el tener que limpiar a menudo y demás, encima que los peces marinos son mucho más caros y mas sensibles que los peces de agua fresca o tropicales.

El resto del 1992 pasó sin pena ni gloria, de fiesta en fiesta, unas veces con Mariví y otras con Mariluz, salíamos a visitar cosas en Londres y alrededores, así pasaron las semanas y meses.

Hubo mucho movimiento con el 'anuncio' de la separación de la Princesa Diana y el Príncipe Carlos, aunque se veía venir, a raiz del libro que la Princesa Diana publicó en Junio hablando del 'adulterio' con la Camilla. Así, que no nos pilló muy de sorpresa que digamos, además, a veces era un coñazo, ya os dije que vivía al lado del Palacio de Kensington, donde vivía la princesita, y cuando la princesita quería salir de compras, o cualquier cosa, cortaban nuestra calle, para que pasara la 'Diana' o el 'Carlos' y con el gentío, siempre se armaban atascos allí.

En ese mismo mes, Diciembre, Marcello me dijo que si conocía a alguien que quisiera alquilar un piso, resulta que su jefe, el dueño del restaurante, tiene un piso de 2 habitaciones, encima del restaurante, que está vacio y lo quiere alquilar por 150 libras a la semana (unas 150 mil pesetas al mes), y hablándolo decidí quedarme yo con el piso y alquilar habitaciones a gente. Así me quedaba yo con el comedor del piso como habitación y luego estaba la habitación de matrimonio y otra al lado más pequeña. No estaba mal, pero estaba céntrico, en Kensington High Street y en frente del Holland Park. También podría ir andando a currar, aunque me caía un pelín más lejos, pero había autobuses si quería usarlos.

Además coincidía con Alex (el novio de Marcello) que se venía a vivir a Londres, a su piso, y como no nos caíamos muy bien, mejor era que me fuera, para evitar problemas. Y eso hice en Diciembre.

Marivi y yo de compras en Londres, 1992
No tuve problemas para encontrar gente que quisiera vivir conmigo en esa zona tan pija, así que Mariví se cojió la habitación grande de matrimonio para ella sola y Sasa (mi compañero de lavaplatos) se cojió la habitación pequeña. Y vivimos los tres en ese piso. Con el restaurante de Marcello debajo, cuando tenía hambre, bastaba con ir por la puerta de atrás que daba a la cocina del restaurante y Marcello me pasaba pollo o cualquier otra especialidad de la casa...

El piso tenía un baño bien grande, enorme y una cocina grandecita donde podíamos hacer vida en ella, aunque la mayor parte del tiempo lo pasábamos en mi habitación, que era el comedor de la casa, yo había comprado una televisión grande con un video, y nos ibamos a mi habitación a ver la tele, también compré un sofá cama y alguna otra cosa más para la casa. El piso tenía contador de luz con llave, lo cual teníamos que ir a comprar luz de vez en cuando y como suele pasar, nos quedábamos sin luz de vez en cuando y teníamos que salir corriendo a 'comprar' antes que se nos derritiera la comida del cogelador y cosas asi, encima no podíamos cocinar porque la cocina era eléctrica también, pero vivimos muy bien en ese piso.

Yo me fuí a España por Navidades, mi cuñada iba a tener una niña, así que fuí para pasar la Nochebuena y Navidad y luego me volvería el 30 de Diciembre para pasar la Nochevieja en Londres. Mi sobrina nació el 29, no tuve mucho tiempo ya que tenía que ir a Madrid en autobus y al dia siguiente cojer el avión, así que sólo fuí al hospital, la tuve en brazos 2 minutos y me fuí para Madrid!

Nochevieja en Londres fué muy fuerte, nos colamos en una fiesta (rave) en un edificio de 5 plantas, vacío, donde habría lo menos 400 personas, la mayoría Australianos y la gente se llevaba sus bebidas y sus drogas y en cada planta, habia DJs tocando su música. Aunque mejor no escribo más porque estaría mintiendo, ya que no recuerdo apenas nada de esa noche!! Y como tampoco tengo fotos y los que iban conmigo estaban peor que yo, pues como que nó.

Al menos fué una manera de celebrar un buen año, donde practicamente todo había ido de maravilla, un buen curro, mogollón de amigos nuevos y casa nueva.

Al menos, de mis dos 'metas' que me propuse al principio, una se cumplió a rajatabla, encontré un curro. Lo de estudiar inglés, bueno... tampoco había perdido nada, en todo caso, seguía aprendiendo mucho, pues aunque vivas con españoles o trabajes con españoles, y hables español, la realidad es que vives en Inglaterra, y la tele, la radio, la gente por la calle y demás, siempre se aprende algo. Claro que, si vienes a Inglaterra a 'aprender inglés', entonces te recomendaría que no te 'juntaras' mucho con españoles, porque así no aprenderías mucho. Ahora bien, yo no vine a Inglaterra a aprender inglés, yo me vine a 'vivir'. Y 'vivir' estoy haciendo!! Y si aprendo inglés al mismo tiempo, pues mejor que mejor.

De todas formas, sólo hice el nivel de 'beginners' cuando llegué a Watford de Enero a Junio de 1990 y ahora ya estaba yo con los libros de First Certificate (nivel intermedio ALTO). Y los ejercicios me iban fenomenal, y mi nivel de inglés escrito era muy bueno en aquellos tiempos pues como pasaba tanto tiempo con los libros y leyendo la tele, al final aprendí mucho antes a 'leer' y 'escribir' que a hablar. Así que tampoco me podía quejar!

Y eso.  Pan con queso.






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